La llegada del invierno no significa necesariamente quedarse bajo la manta. Para muchos viajeros es, precisamente, el momento perfecto para hacer las maletas y poner rumbo al sol: buscar latitudes donde el termómetro sube, el mar sigue siendo protagonista y los días se alargan en forma de paseos frente al océano.

Ese espíritu de escapada luminosa está muy presente en libros como 101 lugares de Canarias sorprendentes y 101 destinos de Baleares sorprendentes, que nos recuerdan que, sin salir de España, es posible encontrar rincones volcánicos, calas transparentes y senderos costeros donde el invierno parece una anécdota.

Aunque si lo tuyo son los viajes largos, no dudes en aprovechar nuestro invierno para viajar al hemisferio sur. Pues, cuando en España es diciembre, allí es pleno verano: Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica o Argentina, son destinos idóneos para estas fechas.

Con esa mirada, hemos seleccionado algunos de los mejores destinos cálidos para escapar del frío: desde archipiélagos cercanos donde la temperatura rara vez baja de los 20 grados en pleno invierno, hasta países en los que diciembre, enero o febrero son meses de verano.

  1. Islas Canarias
  2. Islas Baleares
  3. Madeira
  4. Australia (costa este)
  5. Nueva Zelanda
  6. Sudáfrica
  7. Argentina

 

1. Islas Canarias

Cuando en la península se encienden las calefacciones, en Canarias muchas playas siguen a 22–24 grados y el baño en el mar forma parte de la rutina. Zonas como el sur de Gran Canaria o el sur de Tenerife ofrecen sol casi garantizado, largas avenidas marítimas y un ambiente muy relajado incluso en enero o febrero.

Rincones volcánicos, miradores, bosques de laurisilva, piscinas naturales y paisajes desconocidos de las ocho islas del archipiélago esperan a quienes decidan abandonar la península y acercarse a este destino.

Lanzarote, por ejemplo, es ideal para un viaje corto. En la Guiarama de Lanzarote tienes toda la información sobre la isla y los detalles que necesitas para realizar un recorrido por los lugares más emblemáticos de la misma: el norte de la isla, el Jable y Timanfaya y la Geria y los rincones del sur de la isla y sus magníficas aguas.

También puedes consultar nuestra Guiarama de la Isla de Tenerife, ideal para realizar un corto viaje a la isla, capital insular de la provincia de Santa Cruz de Tenerife

Y, para completar el viaje, nada mejor que apoyarse en la Guía Total de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro pensada para organizar tu escapada saltando de isla en isla.

Visitantes aprovechando el sol y el calor invernal de Tenerife
© Jana_Janina/iStock

 

2. Islas Baleares

Puede que el agua esté fresca para un baño largo, pero el invierno en Baleares es suave, luminoso y perfecto para quienes buscan senderos costeros, pequeñas calas casi vacías y pueblos en calma. En Mallorca, Menorca, Ibiza o Formentera, los días despejados permiten recorrer miradores, caminos de piedra seca y puertos tranquilos sin calor ni aglomeraciones.

El libro 101 destinos de Baleares sorprendentes invita a mirar el archipiélago con otros ojos: recorre tanto el litoral como los pueblos del interior, descubre rincones poco conocidos y combina paisajes marinos, arquitectura tradicional y detalles casi secretos de las cuatro islas, siempre con un fuerte protagonismo de la fotografía.

Un lugar idóneo en invierno es el cabo de Formentor, un brazo pétreo en el que concluye por el norte la isla de Formentor. Se trata, además, de uno de los espacios más bellos e impactantes de Mallorca, y uno de los menos marcados por el impacto humano: naturaleza todavía salvaje para poder disfrutar también en invierno.

Y como no todo es mar, también puedes visitar rincones como la Palma de Mallorca más medieval con sus callejuelas estrechas y oscuras, repletas de acogedores rincones. No te pierdas la catedral, el palacio de la Almudaina, los Baños Árabes, las calles del antiguo barrio judío, y ya fuera del recinto de las viejas murallas, la llotja, excelencia del gótico civil mediterráneo. Todo lo necesario para organizar esta escapada lo tienes en la Guía Total de Mallorca.

O si lo deseas, puedes aprovechar el invierno y tu viaje a Baleares para visitar con mayor tranquilidad los monumentos megalíticos de Menorca, con sus taules y talaiots de hace más de 1.500 años. Sobre ellos tienes toda la información en la Guía Total de Menorca.

Catedral de Palma de Mallorca en enero
© jotily/iStock

 

3. Madeira

Al oeste de Marruecos, el archipiélago portugués de Madeira, vive en un eterno clima templado. Su capital, Funchal, combina jardines subtropicales, terrazas abiertas todo el año y un frente marítimo muy agradable incluso en enero. Pero el verdadero tesoro está en el interior: el bosque de laurisilva, Patrimonio de la Humanidad, y la red de levadas que lo atraviesa, con rutas como la Levada do Caldeirão Verde, entre cascadas, túneles y barrancos verdes.

Para recorrer Madeira en un corto viaje, Guiarama de Madeira es la mejor compañía. A través de una mirada cercana a la isla, ofrece una breve historia del país con unas claves para entender la realidad actual y su perfil social, así como para aproximarse a su medio natural.

Valle del interior de Madeira
© TomekD76/iStock

 

4. Australia (costa este)

Cuando en España es invierno, en Australia es verano. Entre diciembre y febrero, ciudades como Sidney, Melbourne y en general la Costa este de Australia viven sus meses más cálidos, con días largos, playas animadas y una intensa vida al aire libre.

Es la época ideal para combinar grandes urbes, surf, rutas costeras y visitas icónicas como la Ópera de Sidney o la Great Ocean Road, aunque conviene evitar el calor extremo del norte tropical en pleno verano austral.

Desde Adelaida, al sur, hasta Port Douglas, al norte de la Gran Barrera de coral; pasando por Melbourne, la más europea y agradable de las ciudades australianas, capital del grafiti; Sydney, cosmopolita y abierta, con el icónico mascarón de proa de su Ópera; o las Blue Mountains para disfrute de senderistas la costa este de Australia es surf, pero también mucho más que surf.

Precioso paisaje de las Blue Mountains cerca de Sidney, Australia
© AndriiSlonchak/iStock

 

5. Nueva Zelanda

En Nueva Zelanda, el verano va de diciembre a febrero y ofrece temperaturas suaves, entre unos 21 y 30 grados, perfectas para disfrutar de lagos, playas y senderos de montaña.

Es la época idónea para recorrer los fiordos del sur, caminar entre volcanes y bosques milenarios o lanzarse a una ruta en caravana, con muchos kilómetros de naturaleza casi intacta y poca masificación, incluso en temporada alta.

En nuestro libro 101 destinos del mundo sorprendentes tienes algunos lugares muy especiales que no debes perderte si viajas a Nueva Zelanda.

Increíble vista del Parque Nacional Fiordland, Nueva Zelanda
© Lina Shatalova/iStock

 

6. Sudáfrica

Situada también en el hemisferio sur, Sudáfrica vive su verano aproximadamente de noviembre a abril, con días cálidos que combinan muy bien ciudad, costa y naturaleza. Ciudad del Cabo, con la Table Mountain y el Cabo de Buena Esperanza, luce especialmente bajo la luz estival; y la Garden Route, un tramo de costa de unos 750 km, ofrece playas, bosques densos, montañas verdes y pueblos marineros perfectos para un road trip en manga corta.

Uno puede acabar deslumbrado ante la inmensa y hermosa variedad de paisajes que esperan en Sudáfrica: costas bañadas por dos océanos, llanuras, sabanas, cumbres nevadas, desiertos y playas de un mar turquesa.

Y para preparar de antemano tu viaje nada mejor que nuestro guía Trotamundos Sudáfrica, Suazilandia y Lesoto.

Paisaje costero de Camps Bay en Ciudad del Cabo, Sudáfrica
© Mlenny/iStock

 

7. Argentina

En Argentina, el verano es una fiesta. Buenos Aires se llena de vida nocturna, las playas del Atlántico se animan y regiones como la Patagonia o el norte andino disfrutan de días largos y temperaturas más suaves, ideales para senderismo y grandes paisajes.

La Guía Total de Argentina ofrece una visión muy completa del país, con mapas, recorridos urbanos, propuestas de naturaleza y una amplia sección de informaciones prácticas que resultan especialmente útiles en viajes de larga distancia.

Para los más aventureros, la selección del periodista, escritor y aventurero de Al Filo de lo imposible,  Sebastián Álvaro en Mis montañas incluye algunas cimas cercanas a Argentina que no se pueden perder. Y en el libro Road Trips podrán encontrar algunas sugerencias de viajes por carretera para disfrutar de Argentina más allá de Buenos Aires.

Vista nocturna de Buenos Aires, Argentina
© Michele Ricucci/iStock

 

Y tú, ¿a qué destino cálido te escaparías este invierno?¿Prefieres un archipiélago cercano donde casi siempre hay sol o te tienta más cruzar el planeta para vivir el verano austral? Cuéntanos en redes qué lugar encabeza tu lista para cambiar abrigo por bañador cuando llegue el frío.